Edición Cero

Dr. Alex Soza Orellana, Chileno, iquiqueño residente en Cuba Las movilizaciones, las protestas, la rebelión ante tanta injusticia, pobreza y miseria contenida sigue en las... Víctor Jara está en la calle con su pueblo

Dr. Alex Soza Orellana, Chileno, iquiqueño residente en Cuba

Las movilizaciones, las protestas, la rebelión ante tanta injusticia, pobreza y miseria contenida sigue en las calles. El pueblo armado con esperanzas de un nuevo Chile sigue demandando soluciones y el gobierno solo da migajas y medidas que no van al centro del problema, el sistema no sirve, el sistema no permite avanzar, al sistema hay que cambiarlo, hace falta cambios en lo social y económico, en la cultura, en realidad una Nueva Carta Magna que rija los destinos del país en una forma democrática, en libertad, solidaridad, y asegure bienestar para todos los chilenos.

Se siguen sumando compañeros de esperanzas, profesionales, transportistas, camioneros y por supuesto los artistas y entre ellos destaca sobremanera nuestro Víctor Jara, no podía faltar en esta cita para exigir el derecho de vivir en paz, allí con su canto nos conmina a librarnos de aquel que nos domina en la miseria para construir el reino de justicia e igualdad, así nos sigue dando fuerza y valor para combatir.

Siguen sumándose las victimas de tanta barbarie, de tanta insensibilidad de indignos representantes de nuestro país que atropellan los derechos humanos de nuestro pueblo en las calles y avenidas. Pero los chilenos siguen su camino, los llevan y arrastran vientos del pueblo que les avientan la garganta, vientos del pueblo que apuntan hacia esas grandes alamedas, para abrirlas de par en par y alcanzar esa Patria Nueva.

Chile es realmente un pueblo pleno de arte en todas sus manifestaciones. La cultura siempre es un puño en alto cuando tiene contenido, cuando tiene fuerza y razón. Hay representantes que permanecen siempre vivos en el corazón el pueblo además de Víctor, esta también con nosotros Pablo Neruda y nuestra Violeta Parra recordándonos que Chile limita al centro de la justicia.

Víctor fue una víctima de estos chilenos uniformados que están en la calle , víctima del fascismo que lamentablemente reinó 17 años y solapadamente se ha mantenido hasta nuestros días con una democracia amordazada por una Constitución que debe cambiarse. Víctor nos sigue diciendo que la estrella de la esperanza seguirá siendo nuestra, que nunca es tarde, que la justicia llegará, que la paloma volará, que como el yugo de apretado sigue con el puño esperanzado porque todo cambiará.  Hace falta un martillo para golpear por la mañana y por la noche por todo el país, una campana para tocar por la mañana y la noche por todo el país, un martillo de justicia, una campana de libertad.

No lo dudes más, no seas chicha ni limoná, ve con él, ve con Víctor, por ancho camino, donde nacerá un nuevo destino, ve al corazón de la tierra, germinarás con ella en la hora del viento, reventando los silencios, el odio quedará atrás, no volverá nunca, seguirá hacia al mar y tu canto será rio, sol y viento, pájaro que anuncia la paz.