Edición Cero

Yisel Zarricueta R., Psicóloga.- La televisión intenta criminalizar el movimiento social que acontece; lamentablemente (para los medios televisivos y para el gobierno de $hile),... Intento por criminalizar el movimiento social

Yisel Zarricueta R., Psicóloga.- La televisión intenta criminalizar el movimiento social que acontece; lamentablemente (para los medios televisivos y para el gobierno de $hile), cada vez que entrevistan a alguien, la persona manifiesta abiertamente su malestar y descontento con el sistema desigual en el que nos encontramos.

Por primera vez, después de la dictadura, el pueblo se une para un cambio rotundo. Aquí, no se trata sólo del transporte en Santiago, no se trata de un color político, se trata de un malestar colectivo, de un despertar del pueblo y de la búsqueda de un mejor futuro para las nuevas generaciones.

No crea todo (o lo poco y nada) que ve en los medios. Lo que sucede en estos instantes NO es delincuencia como lo retratan, NO es un peligro para el país, el pueblo NO es el «lado malo» como intentan que creamos…el verdadero enemigo está armado y dispuesto a actuar de la peor manera.

Los verdaderos delincuentes tienen un poder enorme que les permite robar a destajo sin consecuencia alguna; sin embargo, en nuestro país es más condenable prender una barricada que robar y evadir impuestos.

Llegar a la vejez es un sacrificio, muchos adultos mayores deben trabajar para poder sobrevivir. Por favor entienda, ¡un abuelito no trabaja porque le gusta!

Enfermarse es un lujo, incluso, puedes morir esperando una atención digna; pero eso no importa, para la clase política, eres pobre y te gusta ir de madrugada al consultorio o al hospital…total, vas a hacer «vida social y a recrearte».

Los tratamientos para enfermedades crónicas son altísimos y, para muchos, imposibles de costear. Pero para eso, existe la solidaria solución de endeudamiento en farmacias.

Para qué hablar del negocio de estudiar una carrera universitaria, sumándole la futura cesantía de los recién egresados debido a que, en la mayoría de las ofertas laborales, exigen, como mínimo, dos años de experiencia.

Las condiciones laborales son precarias y los sueldos no permiten (a gran parte de los chilenos) llegar a fin de mes y, para muchos, ahorrar es prácticamente imposible.

La gran mayoría de la población debe endeudarse para «pasar el mes» y, posteriormente, pagar tasas altísimas para saldar esa deuda.

Finalmente, los asesinos de la dictadura, continúan impunes o «recluidos» con mayores privilegios de los que, incluso, tendrían en sus hogares.

Por todo esto y mucho más, el pueblo despertó. No apelo a la violencia, solo apelo a la igualdad…