Edición Cero

Desde Lima se comunicó  con este portal, el sociólogo e historiador iquiqueño, Sergio González Miranda, además Premio Nacional de Historia, a quien sorprendió en... Desde el epicentro del conflicto, en Lima, el historiador Sergio González analiza situación política que vive Perú

Desde Lima se comunicó  con este portal, el sociólogo e historiador iquiqueño, Sergio González Miranda, además Premio Nacional de Historia, a quien sorprendió en la capital peruana, la situación que afecta a ese país, luego que el Presidente Vizcarra, cerrara el Congreso. «Así como los días lunes y martes se percibía preocupación en el rostro de los limeños, este miércoles se notó el relajo y la normalidad, volvió incluso el humor fino, como aquel periódico que tituló: se le apagó la mecha…, a propósito que la presidente encargada, Mercedes Araoz, renunció a su nombramiento», señaló el historiador. 

Desde la capital peruana, González afirmó que «no parece una falsa postura de sorpresa la de políticos y autoridades peruanos ante la decisión del presidente Vizcarra de cerrar el Congreso de ese país. Mis amigos y colegas me adelantaron que este lunes era clave, pero ninguno mencionó un escenario como el vivido ese día. Llegué precisamente ese lunes a Lima y percibí un ambiente de tensión, fueron 24 horas de riesgo para la sociedad peruana. Incluso se temió una violencia que, felizmente, nunca llegó».

Luego enlaza con la propia contingencia nacional, en Chile: «El martes, con el habitual comportamiento chileno de mirarse el ombligo, en el noticiario CNN se decía que la noticia del día había sido la derrota de quienes interpelaron a la ministra de educación, cuando ya era esperado su insulso resultado».

Vuelve a la situación en Perú, indicando que no se sabe el destino «de la decisión política del presidente peruano, pero -más allá de lo legal de esa decisión- todos a quienes les he preguntado en la calle apoyan a Vizcarra y condenan a los congresistas. Solo mis amigos más conocedores de la Constitución peruana señalan que se excedió en sus atribuciones».

«Así como los días lunes y martes se percibía preocupación en el rostro de los limeños, este miércoles se notó el relajo y la normalidad, volvió incluso el humor fino, como aquel periódico que tituló: se le apagó la mecha…, a propósito que la presidente encargada, Mercedes Araoz, renunció a su nombramiento», añade el Premio Nacional de Historia.

Y añade que no hay duda «que hemos sido testigos de un momento histórico para el vecino país, lo importante es que la normalidad regrese a los hogares y los organismos públicos definan un itinerario para reemplazar a los congresistas y, quizás, también al ejecutivo».

Mientras que los indicadores económicos a la baja «ya reflejaron el conflicto político peruano, demostrando que este problema también impacta en el ciudadano común.  Espero que en Chile los políticos tomen nota de cómo la irresponsabilidad y la carencia de ética pueden llevar rápidamente a un país a la crisis».

Concluye indicando que «es lamentable que en Perú todos sus últimos mandatarios estén procesados por corrupción, incluyendo a Alan García, quien lo evitó suicidándose. El mejor deseo del peruano de a pie es que esta decisión del presidente Vizcarra traiga efectivamente vientos de cambio,  aunque para algunos lo acontecido se parece mucho técnicamente a un golpe de estado».