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Dr. Alex Soza Orellana,  Chileno, iquiqueño residente en Cuba.- Recientemente asistí a la inauguración de la Exposición personal Flores del Desierto en la Casa del... Flores de Calama, mujeres de Calama

Dr. Alex Soza Orellana,  Chileno, iquiqueño residente en Cuba.- Recientemente asistí a la inauguración de la Exposición personal Flores del Desierto en la Casa del Alba Cultural, de la fotógrafa norteamericana Paula Allen. Coordinado por la Fototeca de Cuba.

La muestra fotográfica es un homenaje a las mujeres de Calama, a las madres, hermanas, esposas e hijas de los detenidos, ejecutados y desaparecidos de Calama en la siniestra operación de la “Caravana de la Muerte” que el dictador Augusto Pinochet encomendó al General Sergio Arellano Stark en octubre de 1973. “no habrá piedad con los extremistas” había sentenciado ya el General traidor.

Las fotografías son una relato visual de la incansable búsqueda de los restos de aquellos 26 ejecutados políticos el 19 de octubre de 1973 en Calama, faena realizada, en ardientes jornadas en medio de ese inhóspito desierto de Atacama, por aquellas valerosas mujeres.

Expresan la heroica e inconclusa lucha por alcanzar Verdad y Justicia. Enorme debe ser esa tragedia de saber muerto a su hijo, esposo o hermano y no tener sus restos para aliviar ese natural y humano vacío, de la angustia y el dolor postergado. Incansables y agotadoras faenas de intuitiva búsqueda fueron las que precedieron el día que descubrieron la fosa común en que los salvajes criminales enterraron los restos destrozados de los desaparecidos, eso fue en 1990.

Con mucha paciencia, valentía y resistencia ante el clamor ignorado, ante la verdad secuestrada, ante la discriminación, la impunidad, con marchas, protestas y con esperanza han logrado parte de sus denuncias.

En Chile, el gobierno y frutos de algunas comisiones encargadas de investigar estos hechos, (Comisión de la Verdad y Reconciliación y Comisión Valech entre otras) que son una cruel e hipócrita violación a los derechos humanos, arrojan una cifra de 40 mil víctimas de la dictadura de Pinochet y de ellos unos 3 mil están muertos o desaparecidos entre el periodo de septiembre de 1973 a marzo de 1990.

En este proceso de lograr Verdad y Justicia se ha alcanzado algo de justicia. En el 2015, nueve militares fueron condenados a prisión por el episodio Calama de la Caravana de la Muerte, con penas que van de 2 a 5 años de privación de libertad.  Pinochet señaló que «nunca ordenó ninguna ejecución y, ni mucho menos, ningún secuestro», preso en Londres fue liberado, “salvado”, y murió sin condena. Sergio Arellano Stark fue condenado a seis años de prisión por su participación en los asesinatos, pero en diciembre de 2015 se le sobreseyó aludiendo demencia, murió en su casa tranquilo con su “Elhzeimer”.

El caso más emblemático de estos 26 ejecutados en Calama fue Carlos Berger Guralnik, militante del Partido Comunista de Chile, esposo de Carmen Hertz, diputada, abogada e incansable luchadora por los derechos humanos, por Verdad y Justicia. Sobre Arellano Stark dijo: “Siempre eludió su responsabilidad», «Arellano Stark murió en la más absoluta impunidad. Él encabezó una misión de exterminio brutal, prácticamente montaron una carnicería”

«siempre fue extraordinariamente cobarde”. Los restos de Carlos Berger fueron identificados genéticamente en enero 2014. El sábado 7 de septiembre de este año, 2019, se confirmó que Carmen Hertz recibió nuevos restos de la osamenta de su esposo. “El desierto nos entregó trozos de su espalda y su mandíbula, una vida masacrada, mientras sus asesinos llevan décadas de impunidad y campea el negacionismo en el parlamento”, comentó la diputada.

Paula Allen, plasmó en un libro: “Flores en el desierto” una selección de 58 fotografías y unos textos, como colofón del trabajo desarrollado durante unos años en Calama, compartiendo con esas mujeres que buscaron por 17 años los restos de sus seres queridos detenidos desaparecidos durante la dictadura de Pinochet, todavía faltan dos por encontrar e identificar.