Edición Cero

Anyelina Rojas V.- La sonrisa cálida y generosa de Haydee Oberreuter, para nada da indicios del horror que vivió durante su detención, al extremo... Desgarrador testimonio presentó en Iquique expresa política de Valparaíso, cuyo bebé en gestación le fue arrancado con corvos, durante la dictadura

Anyelina Rojas V.- La sonrisa cálida y generosa de Haydee Oberreuter, para nada da indicios del horror que vivió durante su detención, al extremo que personal de la Armada de Chile, que la fueron a buscar a la casa de su madre, ya detenida y bajo horribles sesiones de tortura, ni siquiera respetaran su embarazo de 4 meses y que, aún peor, decidieran arrancarle con corvos al bebé que llevaba en su vientre. Era una veinteañera estudiante universitaria.

Con calma y sin perder el control, aunque le resultara inevitable la emoción, la expresa política, que logró concluir sus estudios como profesora de historia, dio inicio a su testimonio, tras ser invitada por la Coordinadora Feminista de Iquique. Fue escuchada con  atención y sin interrupciones y, aunque en la sala había otras exprisioneras, al concluir solo predominó el silencio por parte de las asistentes, hasta que una joven se envalentonó y dijo que pese a quedar sin habla, había que homenajear a la testimoniante y seguir su ejemplo de lucha, de lucha inclaudicable, tras el horror.

Haydee Oberreuter se define justamente así, como una luchadora social, que una y otra vez se ha levantado, a pesar de su paso por varios recintos de detención. Y de haber tenido que soportar la detención previa de su madre y de su hijita de un año y medio.

La Coordinadora Feminista de Iquique, quiso poner el acento temático, en los embarazos truncados por la fuerza ocurridos en dictadura. Y por todas esas infancias robadas, porque muchas mujeres detenidas que estaban embarazadas, están en calidad de desaparecidas y nunca se supo qué pasó con sus embarazos ni el destinos de sus bebés, si es que llegaron a nacer.

Por eso la invitación a Haydee, que más allá del dolor de la tortura, su sufrimiento, hasta hoy, 46 años después, está el haber perdido a su hijito que no nació.  De su historia supo un viejo abogado, que se animó y presentó una denuncia. Para su sorpresa fue llamada a declarar, pero la justicia chilena no acoge que un no nato, es decir, un bebé que no nace, tenga, precisamente derechos. Aquello no es un delito de lesa humanidad.

Entonces decide poner término a su largo duelo y realiza un ritual acompañada de personas cercanas. En una embarcación, se ubican frente al recinto de la Armada, y sacan para siempre de ahí, el recuerdo y lo que quedó de su bebé en el siniestro lugar. Lo liberó y lo bautizó como pez volador.

Esta historia, que nos lleva a todas las emociones a la vez, se tradujo en un documental, que está pronto a estrenarse en noviembre y que también será traído a Iquique.

MAS IMÁGENES

Posted by Edición Cero on Tuesday, September 10, 2019

Edición Cero sostuvo una larga conversación con Haydee Oberreuter, que puedes conocer acá:

A 46 años del golpe, desgarrador testimonio de Haydee Oberreuter, cuyo hijo en gestación le fue arrancado en torturas

A 46 años del goklpe, desgarrador testimonio de Haydee Oberreuter, cuyo hijo en gestación le fue arrancado en torturas.Haydee Oberreuter vino a Iquique para contar su cruel historia, cuando fue detenido y torturada por agentes de la Armada de Chile, en Valparaíso, tortura al extremo, al punto que con corvos, le arrancaron de su vientre, su bebé en gestación de 4 meses.Su caso no es el único en el país.

Posted by Edición Cero on Wednesday, September 11, 2019

 

  • Homero Varela Aguirre

    11 septiembre, 2019 #1 Author

    Impresionante el breve relato del testimonio de Haydee Oberreuter a manos de desquiciados criminales en una época en que primó la locura en quienes se apoderaron de Chile originando una dictadura pocas veces vista en otras latitudes, con crímenes y torturas llevados a cabo por agentes del Estado que, por esa razón, califican como crímenes de lesa humanidad y provocaron el repudio de naciones civilizadas. Mi admiración a esta mujer que ha podido superar, no sin dolor, el trato propinado por compatriotas que no respetaron la vida del ser que se gestaba.

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