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AMPRO Tarapacá.- Este 30 de septiembre conmemoramos el día contra el racismo. ¿Por qué esta fecha? Porque un día como hoy hace dos años... 30 de septiembre, día contra el racismo

AMPRO Tarapacá.- Este 30 de septiembre conmemoramos el día contra el racismo. ¿Por qué esta fecha? Porque un día como hoy hace dos años murió en Santiago Joanne Florvil, mujer haitiana que fue tratada indignamente por instituciones estatales chilenas.

Este trato, basado en el racismo estructural y cotidiano, implicó que la acusaran de abandonar a su única hija, que la detuvieran por la fuerza, que la encerraran y todo sin un intérprete que pudiese mediar entre ella y Carabineros. Su desesperación llegó al punto máximo que de tanto golpearse contra las paredes, sin noticias de su hija ni explicaciones de su privación de libertad, fallece. Incomprendida, despreciada y enjuiciada por no cumplir con el ideal de la «raza» y no hablar el idioma oficial, impuesto en la colonización de este territorio, el español.

Otras muertes provocadas por el racismo han teñido de dolor el proyecto migratorio de mujeres y hombres que creyeron encontrar en Chile una salida a sus malas condiciones de vida. Sin embargo, esta sociedad entrega más sufrimiento y precariedad que bienestar a los y las inmigrantes.

Es por esta razón que como miembro de la Red de Organizaciones de Migrantes y Pro migrantes, AMPRO Tarapacá convoca en este día a reflexionar sobre los impactos del racismo. El racismo implica acciones, actitudes y pensamientos, que pueden derivar en discriminación y violencia. Esto trae consecuencias en todos los ámbitos de la vida, desde la inserción laboral, la atención médica y las relaciones sociales, hasta la seguridad de las personas, puesto que el racismo mata.

No aceptemos la propagación del racismo en nuestra sociedad. Queremos vivir en un país que respete los derechos de las personas, independiente de su nacionalidad, origen, género, idioma, creencias, identidad, ideas políticas, etc. Queremos una sociedad que vele por la dignidad de las personas, en la que se proteja la integridad física y la salud mental de cada una de ellas y donde se promueva la solidaridad.

Como organizaciones migrantes y pro migrantes el día de hoy nos organizamos a lo largo del país para alzar la voz ante la crueldad de la política migratoria. Política supuestamente basada en los derechos humanos, pero que no reconoce el derecho a migrar. Una política claramente anti imigrante y evidentemente populista, que utiliza a las personas «diferentes» en el lavado de imagen de los tomadores de decisiones que asocian migración y delincuencia.

No aceptamos la indiferencia ante el sufrimiento de las personas que en la frontera se les niega el ingreso a Chile y son forzadas a ser víctimas de redes de tráfico.

No aceptamos la intransigencia de mantener visas consulares a ciudadanos de ciertos países, racializados, a quienes se les ponen más restricciones y por tanto experimentan más vulnerabilidad.

No aceptamos que no exista la posibilidad de cambiar de la categoría de turista a la categoría de migrante dentro del país, puesto que esto produce mayor irregularidad.

No queremos más muertes de personas migrantes, por tanto, no aceptamos el racismo que contamina el aire que todos y todas respiramos.