Edición Cero

El Comité del Patrimonio Mundial de Unesco, reunido en Bakú, Azerbaiyán, decidió este 2 de julio, retirar a las Oficinas Salitreras de Humberstone y... Se cumplió el anhelado sueño: Salitreras Humberstone y Santa Laura, dejan lista de la UNESCO de Patrimonio en Peligro

El Comité del Patrimonio Mundial de Unesco, reunido en Bakú, Azerbaiyán, decidió este 2 de julio, retirar a las Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, categoría en la que se encontraban desde su inscripción en 2005. Lo anterior gracias al esfuerzo y al éxito de las medidas realizadas por Chile para garantizar una conservación y una gestión efectiva y permanente del sitio, las cuales han sido lideradas por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la mano con el administrador del bien- Corporación del Salitre-, la comunidad pampina y el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Misión de Chile ante la UNESCO.

El Comité consideró que “el estado de conservación deseado para la retirada del bien de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro se ha logrado satisfactoriamente, en particular en los ámbitos de las intervenciones de conservación, la adopción de un Plan de Conservación y una estrategia de conservación, las disposiciones de gestión eficaces y la aplicación de un Plan de Gestión, las medidas de protección y seguridad para el sitio y los visitantes, la interpretación del sitio y la identificación y protección efectiva de la zona de amortiguación”. El Comité “felicitó calurosamente” al Estado por “su esfuerzo sostenido, durante un período de casi quince años (…) para aplicar un conjunto muy completo de medidas correctivas”.

La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, celebró este importante hito: “Estamos muy contentos por esta gran noticia y es un aliciente para continuar trabajando por el legado y la proyección de este Sitio. Las oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura son testimonio de lo que fue la industria del salitre, con la llegada de migrantes a buscar oportunidades, así como un ejemplo de la capacidad humana de transformar un medio hostil en un lugar habitable. Por supuesto que también ha inspirado a artistas y creadores. Fueron los propios pampinos quienes impulsaron la conservación de estos espacios, para mantener viva la historia de quienes dieron vida por décadas a las salitreras y rescatar la memoria cultural. El hito que hoy celebramos es producto de un trabajo sostenido y mancomunando entre el Estado, la Corporación del salitre que es el administrador del sitio, y los pampinos”.

 El subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda, se encuentra Bakú, Azerbaiyán, liderando la delegación chilena presente en la 43ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial que se desarrolla durante esta semana.

Las Oficinas salitreras fueron inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial en 2005 y, simultáneamente, en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro como una estrategia para hacer frente a su frágil estado de conservación. En ese momento los edificios industriales estaban muy deteriorados por la falta de mantención, el abandono de los últimos 40 años, los daños causados por los fuertes vientos y el saqueo de materiales por la falta de un sistema de vigilancia. Algunos de los edificios corrían riesgo de derrumbarse y, en 2014, quedaron aún más frágiles a raíz de un terremoto.

En los últimos 15 años se adoptaron una serie de medidas para mejorar la situación como la puesta en marcha de un servicio de vigilancia diurno y nocturno, la protección de los límites del sitio mediante vallas, la construcción de una carretera de circunvalación para eliminar el tráfico al interior del Sitio. También fueron estabilizadas las edificaciones originales, se generaron espacios para difundir el proceso y la cultura del salitre, se amplió el polígono de protección, se tomaron medidas de seguridad para los visitantes y se cuenta con un Plan de Manejo y Gestión actualizados.

 Sobre las oficinas salitreras

Las Oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura –ubicadas en el desierto del norte grande de Chile, a 47 km del puerto de Iquique, región de Tarapacá- cuentan con un total de 200 lugares de extracción del salitre, donde trabajadores llegados de Chile, Perú y Bolivia vivieron agrupados en campamentos de las compañías mineras. De esta manera se forjó aquí una cultura comunitaria diversa y única- la llamada cultura pampina- caracterizada por su creatividad, la riqueza de su expresión lingüística, los vínculos solidarios entre sus miembros y su lucha precursora por la justicia social, que dejaría una honda huella en la historia de los movimientos sociales de Chile y la región. A estas y otras oficinas salitreras instaladas en el desierto de la Pampa –una de las zonas más áridas del planeta y más hostiles al ser humano– acudieron miles de pampinos desde 1880 para vivir y trabajar en ellas por espacio de sesenta años, a fin de extraer del yacimiento de salitre más grande del mundo el nitrato de sodio.

 Humberstone conserva principalmente su campamento y Santa Laura su área industrial, lo que permite conocer no sólo la naturaleza de la explotación del nitrato sino también los distintos aspectos de la vida cotidiana asociada a la industria.

Chile actualmente cuenta con otros cinco sitios declarados como Patrimonio Cultural de la Humanidad: el sistema vial andino Qhapaq Ñan (que comparte con Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú), Valparaíso, Campamento Sewell, Iglesias de Chiloé y el Parque Nacional Rapa Nui. Más una expresión cultural, los Bailes Chinos, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de UNESCO.