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Un enorme legado es el que deja Artemio Salinas Valdivia,  90 años, ex preso político de Pisagua, quien falleció este 24 de junio, acompañado... A los  90 años y con más de 60 de militancia comunista, fallece Artemio Salinas, ex preso político de Pisagua e incansable luchador social

Un enorme legado es el que deja Artemio Salinas Valdivia,  90 años, ex preso político de Pisagua, quien falleció este 24 de junio, acompañado del amor de su familia, especialmente de su compañera de toda la vida, Juanita Torres, con quien compartió militancia en el Partido Comunista y el cautiverio político. Pese a los momentos difíciles, ambos conformaron un férreo matrimonio y una familia feliz. Le sobreviven 2 hijos una hija y nietos.

Sus restos son velados en el hogar familiar ubicado en calle Genaro Gallo 1452, donde desde ayer, lo han visitado números compañeros del PC, del mundo de la izquierda, organizaciones sociales y todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y valorar su tremenda sabiduría.

El funeral se realizará este miércoles 26, partiendo el cortejo, a las 15.00 horas desde el hogar familiar, rumbo al Cementerio N° 3.

Se le recuerda como un hombre íntegro, que dedicó su vida a luchar por una sociedad más justa, con sólidos principios que nunca traicionó. Militó 60 años en el Partido Comunista, donde es considerado como uno de sus grandes baluartes.

También se destacó en lo deportivo. Perteneció al Club Expreso y al Club Rápido. Siendo trabajador de ferrocarriles, también desarrolló su veta artística mediante su trabajo con el metal y lata, fabricando juguetes con los cuales los niños jugaban en la pampa.

Durante su funeral, su esposa Juanita Torres, también participó en la guardia de honor que se montó en torno a su urna. El momento lo grafica la fotografía captada por @alonso.fernandez.diaz

TRAYECTORIA COMUNISTA

La muerte de Artemio Salinas Valdivia, no sólo enluta a su familia y amigos. También al Partido Comunista, donde han destacado su disciplina militancia y convicción de sus ideales, que mantuvo hasta el final. El PC entregó su reseña biográfica:

Nace en la ciudad de Iquique el año 1929. Su temprana edad transcurre junto a la madre y 5 hermanos siguiendo los pasos del padre en la Pampa Salitrera, donde finalmente se asientan en la Oficina de Carmen Bajo. Al morir su padre, en 1941, regresa a Iquique para luego trasladarse en busca de trabajo a Chuquicamata donde permanece hasta 1951, año en que nuevamente retorna a su ciudad y se integra a las cuadrillas de trabajadores que estaban encargadas de los desarmes de la oficinas salitreras paralizadas.

Su espíritu curioso y la necesidad de trabajo estable lo llevo a ingresar a la maestranza de Ferrocarriles, donde desarrolla desde temprano la actividad sindical,  lo cual cumple dentro de su condición de militante del Partido Comunista de Chile, a cuyas filas había ingresa el año 1956.

En 1973 a posterior del golpe de Estado, es detenido en su lugar de trabajo el 4 de noviembre, siendo  conducido junto a otros compañeros  al Regimiento de Telecomunicaciones donde es torturado por los agentes del estado golpista. Al día siguiente es trasladado al Campo de Prisioneros de Pisagua, lugar al cual también es llevada  su esposa, la militante comunista Juana Torres.

Artemio es liberado en septiembre de 1974 y reincorporado a su lugar de trabajo. Los hechos lo llevaron a retomar el trabajo clandestino junto con otros militantes del PC, así aportó al combate y derrota de la dictadura asumiendo distintas tareas que desempeño con la pulcritud que lo caracteriza.

Posteriormente, en 1990 con el hallazgo de los 19 cuerpos de asesinados políticos en Pisagua, se da a la tarea de proteger la fosa clandestina acción que desarrolla junto a otros en pos de la verdad, la justicia y la memoria. Su compromiso lo desarrolla desde la Corporación de Ex Prisioneros Políticos de Pisagua.

Incansable, sus manos reprodujeron con habilidad de artista los juguetes de la pampa, demostrando una vez más el compromiso de Artemio con transmitir su vivencia, y también reflejo de esa mente inquieta que lo llevó a desarrollarse en distintas dimensiones.

Hombre de familia, padre de tres hijos, compañero ejemplar.

Artemio Salinas

Hasta la victoria siempre.