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Mauro Zarricueta Rojas, Sociólogo. El recién pasado sábado 25 de mayo los iquiqueños e iquiqueñas pudimos observar cómo algunos de los barrios más tradicionales... Día del Patrimonio de los Barrios: Su historia y representación colectiva

Mauro Zarricueta Rojas, Sociólogo.

El recién pasado sábado 25 de mayo los iquiqueños e iquiqueñas pudimos observar cómo algunos de los barrios más tradicionales en su identidad y tradiciones, y también se  algunos barrios más nuevos en el desarrollo de la ciudad,  celebraron la historia y el patrimonio local y barrial. Lo interesante es que la comunidad pudo participar en cada actividad donde se puso en valor manifestaciones como bailes religiosos, caminatas por el cementerio para entender la historia de nuestra ciudad; bandas de bronce, pasacalles, bailes folclóricos, museos barriales, lakitas, lotas, talleres para niños, muralismo con rasgos de identidad, cuentacuentos, conversatorios, presentaciones artísticas y un sinfín de actividades dirigidas a la comunidad y familia.

Esta actividad, coorganizada por la Ilustre Municipalidad de Iquique, organizaciones sociales y Juntas Vecinales fue una manera muy particular de celebrar nuestro patrimonio, debido a que se aleja de la celebración clásica, tradicional e institucional donde principalmente se asocia a museos, objetos antiguos y exhibiciones de patrimonios tangibles y concretos.  En esta oportunidad pudimos entender la historia y cómo se fue configurando la ciudad a través de distintos procesos históricos, diversas anécdotas y la existencia de particularidades de cada territorio que lo diferencian incluso de barrios aledaños.

Dentro de las actividades más llamativas en la celebración y que tenía el objetivo de hacer reflexionar a la comunidad, fueron las muestras fotográficas donde se expusieron imágenes de quienes habitaron y aún habitan los barrios; deportes como el básquetbol, el fútbol y sobre todo el boxeo tuvieron un rol fundamental en la conformación de la identidad e historia de algunos de los barrios del Iquique de antaño.

Por otro lado, cabe destacar talleres de muralismo participativos donde se identificó algún elemento representativo del barrio y luego se escogió un espacio para poder pintar con la participación de vecinos y vecinas, generando así, un lugar con sentido de pertenencia en el espacio público barrial y fomentar la recuperación de éste mismo. De igual forma se llevó a cabo una ruta patrimonial por el Cementerio N°1, ocasión en que la comunidad pudo observar grandes y lujosos mausoleos donde yacen familias aristocráticas de Perú, Bolivia e incluso de colonias españolas, chinas, italianas, etc.

Fue una celebración marcada por las tradiciones, vivencias, culturas e historias barriales lo que nos permite entender el actual desarrollo de la ciudad y cómo se conformó el Iquique moderno. Estas actividades sirven para rescatar relatos que la misma historia oficial ha querido invisibilizar, por lo que en este sentido también es un acto de resistencia al olvido; como por ejemplo lo vivido en El Morro donde a través del muralismo se quiso poner en valor y evitar el olvido del periodista y escritor morrino Patricio Riveros.

Toma vital relevancia analizar esta experiencia ante el anuncio por parte del gobierno de eliminar la asignatura de historia como ramo obligatorio para estudiantes de terceros y cuartos medio, teniendo en cuenta que recientemente nos llenamos de discursos patrióticos y conmemoramos la gesta de Prat, es decir, historia; y por otro lado tenemos la celebración descrita, el día del patrimonio.

Esta celebración al patrimonio nos dejó un mensaje potente y muy interesante, este es el interés que demostró la comunidad por la historia, la identidad y la cultura como una forma de entender nuestra propia historia individual y también nuestra historia colectiva. En esta ocasión fueron los barrios de La Plaza Arica, Caupolicán, Rubén Godoy, Castro Ramos, El Morro y Los Puquios, es decir abarcando Iquique de norte a sur. Esperamos que estas iniciativas perduren en el tiempo, ya que el ejercicio de conocernos a través de la historia genera un fuerte arraigo al territorio que cohabitamos.