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Ernesto Lo Carrasco, Sociólogo El sábado recién pasado se esperaba el inicio del derrumbe del régimen de Maduro; sin embargo, ello no ocurrió, las... Para tratar de entender a Venezuela

Ernesto Lo Carrasco, Sociólogo

El sábado recién pasado se esperaba el inicio del derrumbe del régimen de Maduro; sin embargo, ello no ocurrió, las FFAA que sostienen a la dictadura, no desertaron en masa como se esperaba. Lo que sí ocurrió, es que se puso en riesgo a la principal figura opositora, que con orden de arraigo vigente, la desacato. Y como sabemos que en Venezuela, como en toda dictadura, no hay independencia de poderes, seguramente la Fiscalía General pedirá al Tribunal Supremo de Justicia, el aumento de las medidas cautelares, que podrían ir desde arresto domiciliario o detención efectiva. Es decir, se ha puesto en riesgo un liderazgo potente. Y ya sabemos, que el régimen de Maduro ha metido a la cárcel y ha inhabilitado electoralmente a sus opositores, sin que las protestas nacionales e internacionales lo amedrenten. Ya ocurrió con Leopoldo López y puede ahora volver a ocurrir con Juan Guaidó.

Por eso, que los Presidentes de Chile, Paraguay y Colombia, al concurrir a Cucutá para entregar la ayuda “humanitaria”, en la práctica obligaron a Guaidó, a “pisar el palito”, y tener que ir a recibirla en su calidad de “Presidente Encargado”, y con ello quebrantar “la ley”,  con al que el régimen de  maduro es experto para encarcelar y desarticular  a sus opositores: El tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que  a fines de enero, le había dictado  la orden de prohibición para salir de Venezuela y el congelamiento de sus cuentas bancarias.

La política internacional requiere buena diplomacia y sigilo para ser eficaz, y la fuerza y presión pertinente llegado el minuto, para colaborar en una  transición pacífica. Lo más lejano a lo que ocurrió en Cucutá. Por eso, quienes por sacarse su fotito con Guaidó, regalándole unos paquetitos con pañales y jabones, entregaron a las “garras” del T.S.J. al principal líder opositor de Venezuela, cometieron un grave error. Y estamos por ver y medir sus consecuencias.

Luego de desacatar al T.S.J al viajar a Colombia siguió su periplo por  Brasil y Argentina y probablemente Chile. Sabemos que va a pasas sí retorna a Venezuela; a no ser, que se convierta en Presidente Encargado en el exilio. Lo que le restará fuerza a su lucha.

Un recuento:

A la muerte de Hugo Chávez (5/03/2013) la sucesión se definía por elecciones a los 30 días siguientes. Estas se realizaron el 14/04/ 2013, para asumir el período presidencial del 2013 – 2019.

Estas elecciones las ganó Maduro, por un escaso margen del 1,48%. Maduro obtuvo el 50,6% de los sufragios y el líder opositor H. Capriles el 49,12%. Capriles, por su participación en las protestas del 2014, siendo Gobernador, el T.S.J. lo inhabilitó por 15 años para ser candidato a cargos públicos.

La oposición venezolana pidió recuento de votos, lo que se concedió, determinándose un margen de “errores” del 0,02%. Por lo tanto la elección quedó “validada”.

En diciembre del año 2015, son las elecciones para renovar los 167 cupos de la Asamblea Nacional (Parlamento bicameral), en dónde el oficialismo sufre una dura derrota. El bloque opositor obtiene 110 escaños y el gobernante, escasos 45. Faltaban 3 o 4 cupos para que la oposición obtuviera mayoría absoluta, con la cual podría hacer cambios constitucionales de quorum calificado (2/3).

En esa elección, el Tribunal Electoral, y luego el T.S.J. ratificó , anuló la elección de 3 candidatos opositores del territorio Amazónico Venezolano, por irregularidades cometidas en el proceso electoral. Al quedar nulas, el TSJ, dictó la prohibición para que fueran juramentados al constituirse la Asamblea Nacional.

En enero del año 2016, se constituye la Asamblea, y dado la mayoría , procede a juramentar a los 3 parlamentarios cuya elección estaba anulada, y con los cuales la oposición quedaba con mayoría absoluta. El T.S.J. declara en desacato a la Asamblea Nacional y la nulidad de sus actuaciones.

Pocos días antes, el nuevo presidente opositor de la Asamblea nacional, señala que se darán un plazo de 6 meses para determinar los mecanismos para  convocar a nuevas elecciones presidenciales. El mandato de Maduro  era por el período 2013 – 2019.El régimen de Maduro lo considera un acto de sedición.

En marzo del año 2017, el T.S.J. mediante sentencia Nº 156, declara a la Asamblea nacional en “omisión constitucional parlamentaria” y procede a arrogarse las funciones legislativas del parlamento. 7 jueces designados durante el mandato de Chávez, reemplazan las funciones parlamentarias.

Días antes, el mismo T.S.J. había dictado la sentencia Nº 155, mediante la cual le quitaba el fuero a los parlamentarios de oposición y los declaraba “traidores a la patria”. La misma sentencia otorga a Maduro poder total para legislar sin la anuencia de la Asamblea nacional.

La Fiscal General de Venezuela, declara inconstitucional dichas sentencias. Es destituida.

En mayo del mismo año, Maduro convoca a una Asamblea Nacional Constituyente, “ciudadana, obrera, comunal y campesina”, designada la mitad por él y el resto en elecciones comunales, en las cuales la oposición no participa.

Maduro adelante para el año 2018 las elecciones presidenciales, que debían de realizarse en 2019.

En esta elección, la oposición no participa, por cuanto sus principales líderes están detenidos, exiliados e inhabilitados para participar. Y  el Parlamento sin funcionar. Maduro goza de poderes plenipotenciarios.

Con un 54% de abstención Maduro obtiene el 68% de los sufragios, para gobernar por el período 2019-2025. Su principal “contendor” un ex chavista, obtiene un 21%.

La Asamblea Nacional declara nulo el acto electoral.

El 10 de enero de este año Maduro asume el “nuevo mandato presidencial”.

El 23 de enero, la Asamblea Nacional proclama y Guaidó se juramenta como “Presidente Encargado” de Venezuela

A fines de ese mes, la Fiscalía General de Venezuela pide al T.S.J. iniciar un proceso contra Guaidó, y solicita orden de prohibición de salir del país y congelamiento de sus cuentas bancarias, lo que el T.S.J. concede en forma inmediata.

El 23 de febrero, Guaidó, sale de Venezuela para recibir la “ayuda humanitaria”, que le llevan los Presidentes de Chile, Colombia y Paraguay. Para luego viajar a Brasil, Argentina y probablemente Chile y Paraguay.

El resultado está por verse; pero, el guión es archi conocido. El T.S.J. lo declarara en desacato e impondrá las nuevas medidas que Maduro decida.