Edición Cero

 Por Iván Vera-Pinto. Como es común en el actual modelo cultural nacional, pocas veces los artistas que representan e interpretan la cultura e identidad... Destacan como figura de Imagen Chile en Artesanía Contemporánea de Tarapacá a Jeannette Baeza

 Por Iván Vera-Pinto. Como es común en el actual modelo cultural nacional, pocas veces los artistas que representan e interpretan la cultura e identidad de sus localidades tienen la posibilidad de proyectar su quehacer más allá de sus propias fronteras, tanto en los ámbitos institucionales, como en los espacios públicos de otras regiones. En el caso de Iquique podemos constatar que existe un segmento no menor de cultores que pese a poseer una amplia trayectoria en sus diferentes ámbitos artísticos, no cuentan con plataformas permanentes y sostenidas por políticas culturales regionales, que les faciliten una vinculación con el medio nacional e internacional.

Solamente pueden acceder a algunos programas través de la modalidad de los fondos concursables, los cuales – de acuerdo a la percepción de muchos trabajadores del arte-  son insuficientes y limitantes, puestos que no permiten mantener un trabajo planificado y constante, por lo menos a mediano plazo y, en consecuencia, sus alcances, resultados e impactos, digámoslo sin eufemismo, no son significativos y menos capaces de provocar cambios culturales cualitativos dentro la comunidad destinataria, ya que quedan circunscritos a un nivel eventual.

Contrariamente a este panorama poco alentador que se ha mantenido con todos los gobiernos de turno, podemos distinguir a algunos artistas que con méritos propios, autonomía, tesón y mística han logrado trascender con sus producciones de alta calidad estética. En ese marco me permito situar a Jeannette Baeza Rivero, Diseñadora de Vestuarios, avecindada hace más de dos décadas en nuestro puerto, quien ha sabido decodificar y recrear mediante la elaboración de Joyas Nativas de Tarapacá, ciertos motivos, temas y códigos de nuestra identidad cultural. Subrayemos que un aspecto sustancial de sus invenciones es el hecho de utilizar la materia prima de la zona (maderas de algarrobo y tamarugos, cobre, plata y lana de auquénidos), la que en una mágica fusión con los diseños y técnicas contemporáneas le ha permitido producir hermosos objetos de arte que sobrepasan el mero ejercicio artesanal,

Lo cierto que en sus once años de práctica regular hemos sido testigos de interesantes hitos artísticos en la confección de sus artefactos, llegando a ser reconocida a nivel nacional. Su trabajo basado en el cruce de materialidades y técnicas ancestrales,  recrean el movimiento de antiguos objetos, de tiempos y espacios; principalmente sus propuestas, vivas, creativas, artísticas nos sorprenden, logrando crear  un atrayente giro hacia el diálogo entre formas y  conceptos.

A lo largo de estos tiempos, ha sido reconocida en proyectos tanto a nivel regional, como nacional. Entre los que destaca, 2% Gobierno Regional, Fondart línea artesanía. Seleccionada una de sus obras en Imagen de Chile portada nacional e internacional. Participación Sello Excelencia, Seminario artesanía de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Sus exposiciones las ha realizado en la ciudad de Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte, Santiago. Además, es creadora de su marca Terral Diseño  y de la Corporación Cultural  Joyas Nativas de Tarapacá.

Hoy, su labor está centrada en el nacimiento de un Centro Artesanal Contemporáneo, para elaborar nuevas propuestas de diseño, mantener viva la importancia de la creación, siendo éste el eje central de la expresión del territorio que se concibe.

Ahora bien, antes de finalizar este período su esfuerzo creativo ha sido coronado con la distinción “Representante de Imagen Chile, Región de Tarapacá” en “Summit Marca Chile 2018”, en la segunda versión de un evento que apunta a entregar herramientas de marketing que favorezcan la competitividad e internacionalización de las empresas que actualmente trabajan con la Marca Chile, utilizándola en sus productos, servicios y/o plataformas de difusión.

En fin, podemos colegir que la mezcla perfecta de perseverancia, amor y pasión puede al creador conducirlo al éxito que sueña al plasmar su realización estética. Por supuesto que este ideal no es fácil de lograr, especialmente en nuestro medio, así por lo menos lo reconoce Jeannette Baeza: “Trabajar en esta línea artesanal es muy complejo por muchas razones sociales y económicas, pero por sobre todo porque existe la tendencia a invisibilizar la imagen femenina, ya que el poder de las decisiones gubernamentales que casi siempre recae en los hombres, no facilita el surgimiento de gestoras creativas femeninas. Pese al dolor que esta discriminación me ha provocado, ello no me ha limitado ni me detendrá en la senda que he decidido para mi vida”

Conforme a lo descrito, la mejor enseñanza que podemos extraer de esta artista ascendente es la necesidad de preocuparse por trabajar a conciencia, de ser consecuente con sus derroteros. Estimo que con todas las alegrías, penas y limitaciones que sucedan, hay que avanzar día a día con el proceso, poniendo lo mejor de sí. Luego, con la experiencia que cada cual desarrolla en su quehacer, se puede lograr que la obra madure y resulte sólida, potente y coherente, tal como hoy sentimos en las creaciones de Jeannette Baeza; quien, no nos cabe duda, terminará por imponerse dentro de circuitos mayores en su línea de trabajo artístico. El mismo deseo lo hacemos extensivo a los demás herederos del arte popular, quienes apuestan por convertir a la artesanía en un motor y generador de desarrollo económico, además de un medio de cambios en nuestro territorio.