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Profesor Haroldo Quinteros Bugueño Estamos a 12 octubre, el día nacional de España. Si bien es cierto que esto es cosa sólo propia de... 12 de octubre, Día Nacional de España

Profesor Haroldo Quinteros Bugueño

Estamos a 12 octubre, el día nacional de España. Si bien es cierto que esto es cosa sólo propia de los españoles, también es un día que se celebra en Chile y los demás países hispanoamericanos, como si fuera nuestro, con feriados y todo, lo que no deja de llamar la atención.  Empecemos con algunas precisiones:

Los estados europeos, en los tiempos que erróneamente siguen llamándose “era de los descubrimientos” (del siglo XV al XVI, fundamentalmente) ocuparon militarmente  América, África y  algunas regiones de Asia  exclusivamente con el fin de extraer sus riquezas, particularmente oro y plata, el acicate que entonces movía las noveles industrias que darían paso a la sociedad moderna. Por lo tanto, en esa era no hubo ningún descubrimiento, sino sólo invasión y ocupación de territorios.

El concepto “descubrimiento de América” es una de las peores falsedades que la historia oficial viene repitiendo desde hace más de medio milenio, porque nunca hubo un descubrimiento, como ya lo probaremos. Además –y esto es lo peor- el arribo de Colón a América contuvo un sesgo centro-étnico europeo inaceptable, tanto científica como políticamente. En suma, desde el punto de vista científico y especialmente antropológico modernos, hablar de “descubrimiento de América” es un craso error. Veamos:

Primero, el viaje de Colón no  pretendía descubrir nada, sino llegar al este de Asia navegando hacia el occidente de Europa; esto, obviamente porque los españoles y todos los europeos ya sabían que la tierra era redonda. Lo que no sabían era que nuestro planeta es mucho más grande que lo que ellos creían, y así por casi un siglo estuvieron convencidos que al desembarcar en América lo habían hecho en Asia, error que Colón registró explícitamente en su bitácora y en cartas dirigidas a sus mecenas, los Reyes Católicos Isabel y Fernando.

Cuba, entonces, era Cipango (Japón), Las Bahamas eran unas islas cercanas a la India, La Florida (Estados Unidos) era Catay (China), y Méjico era la India continental (de ahí el nombre “indio” a los aborígenes americanos, usado hasta hoy). Luego, ni Colón ni los suyos, ni nadie en Europa, sabían que el 12 de octubre de 1492 se habían topado con una tierra intermedia. Por supuesto, esa es la lógica razón por la que nunca Colón ni nadie en ese tiempo llamó “descubrimiento” a aquella aventura.

Segundo, porque  en estos tiempos en que tenemos la convicción que todos los seres humanos comparten una naturaleza común y tienen los mismos derechos, no se puede hablar de “descubrir” personas. Se descubre sólo objetos, cosas ocultas; es decir, a otros seres humanos se los encuentra o se los conoce. En América, además, había grandes civilizaciones, y una de ellas era realmente extraordinaria, la maya, superior en muchos aspectos a la europea, como en Medicina y Astronomía.  En fin, el “descubrimiento de América” no fue tal, sino un encuentro, en el que la civilización más fuerte y más avanzada en el plano militar doblegó a la más débil por la fuerza bruta, para luego esclavizarla y despojarla. Ese objetivo lo consiguió sin escatimar ningún medio, incluido el genocidio. Europa creció, se enriqueció y desarrolló vertiginosamente, mientras que más de las tres cuartas partes de la población continental americana fue aniquilada en menos de cien años; por cierto, el holocausto mayor que registra la historia humana.

El 12 de octubre de 1492 ha recibido tres nombres por los españoles: Descubrimiento de América, Día de la Raza, y Día de la Hispanidad. Todos estos apelativos son incorrectos. “Descubrimiento de América” es el apelativo más inexacto de los tres, como ya hemos señalado. “Día de la Raza” parte de la noción de la existencia de razas, lo que es un error garrafal. Al establecerlo, hace unos doscientos años, los españoles se referían a lo que ellos llamaban “su raza,” pero hoy estamos en el siglo XXI, cuando ya está acreditado científicamente que el concepto “raza” es inválido y, por lo tanto, de total obsolescencia.

Como bien señalan los sociólogos estadounidenses Mac Iver y Page, en términos biológicos y antropológicos las razas no existen. Por supuesto, en términos más bien retóricos o poéticos, a menudo se emplea el término en referencia a toda la especie humana, y nada más. Efectivamente, como lo ha determinado definitivamente el descubrimiento del genoma, las diferencias biológicas entre los seres humanos son absolutamente insignificantes, aunque en ello vaya el color de la piel o ciertos rasgos físicos como la estatura o la forma del cráneo. En estricto rigor, sólo puede hablarse de “pueblos,” “etnias” y “comunidades,” y no de razas.  Eso explica por qué, consciente del ridículo internacional que hacía España con llamar a su día nacional  “Día de la Raza,” tal apelativo fue eliminado por el Estado español en 1987.

“Día de la Hispanidad,” tampoco tiene asidero. En el pasado, los españoles proclamaron así su día por lo que llamaban la “hazaña del descubrimiento de América.” Empero, como ya lo hemos consignado, la tal hazaña no fue tal. Fue sólo el arribo del marino italiano Cristóbal Colón a unas tierras con las que se topó sin darse cuenta. ¿Puede llamarse “hazaña” a la casualidad? ¿Puede también llamarse “hazaña” al genocidio que advino con el tal “descubrimiento”? Como de esto ya hay plena conciencia en España, los hispanos ya no siguen machacando con el tal “Día de la Hispanidad,” y, por lo tanto, también eliminaron por decreto oficial ese nombre para su día nacional.

La verdad es que todavía los españoles dan palos de ciego con el problema de cuál sería su día patrio. De hecho, justo en estos días, un número importante de organizaciones sociales, intelectuales y políticas de España están proponiendo la eliminación del 12 de octubre como su día nacional,  porque en los tiempos de hoy, en que el Humanismo universal, la democracia y el respeto a los Derechos Humanos son la esencia constitutiva de toda nación civilizada, comprenden que la conquista militar de América trajo consigo el saqueo, la esclavitud, el genocidio y la más abusiva explotación de los pueblos americanos. Es más, a los españoles debe avergonzarles que el 12 de octubre también es una fecha de oficial duelo  para  miles de organizaciones que agrupan a las etnias originarias americanas, desde América del Norte hasta la Patagonia.

Por cierto, hay días en la historia de España mucho más significativos como para constituirse en su día nacional, como el 2 de enero, el día de  la victoria de los Reyes Católicos sobre el Islam el mismo año 1492, porque fue esa victoria la que dio origen definitivo a la nación española. También puede ser el 29 de septiembre, el día en que el año 1547 nació el gran Miguel de Cervantes, el novelista más grande de toda la historia. Por supuesto, también está el día del inicio del Motín de Aranjuez, el 17 de marzo de 1808, porque ese evento fue la culminación de un movimiento popular que terminó con la caída del impopular rey Carlos IV y su nefasto ministro Manuel Godoy, poniéndose así fin al Antiguo Régimen. O, quizás, el 14 de abril, el día en que el año 1931 los españoles proclamaron democráticamente la República.  A propósito, no me cabe duda que si un día los hispanos ponen fin a la inútil, vana y costosa monarquía que tienen  hoy  y re-instauran la República, lo más probable es que declaren ese día, definitivamente, como su Día Nacional.

En fin, para terminar una obvia reflexión: hoy 12 de octubre, los españoles celebran su día nacional, así como en Chile lo celebramos el 18 de septiembre. ¿Tenemos nosotros los chilenos  alguna razón para celebrar, con feriado incluso, el día de España? La única razón apenas aceptable podría ser que la invasión y conquista española de América nos introdujo en la corriente cultural y política europea, pero ¿es ese día  digno de celebrarse, si la entrada a esa corriente significó la esclavitud y el exterminio de etnias completas, además de un colonizaje despiadado contra el cual se alzaron nuestros pueblos, y desde el primer día y en primera línea, el heroico pueblo mapuche? Si en el futuro los españoles cambian la fecha de su día patrio -lo que realmente es muy posible- obviamente, tendremos que eliminar ese feriado de nuestro calendario, tal como si todavía fuéramos una colonia. Un absurdo,  porque, por supuesto, ya no lo somos.

Y como divertido colofón en este breve artículo, anotemos Colón no llegó a Guanahani el 12 de octubre, sino el 21 de ese mes en 1492. Por entonces, existía el antiguo calendario juliano (establecido en el año 46 a. C. por Julio César), cuyos errores de cálculo astronómicos fueron corregidos al establecerse el actual calendario gregoriano, así llamado porque lo proclamó oficialmente el Papa Gregorio XIII en 1582.