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Dr. Alex Soza Orellana/ Chileno residente en Cuba Cuba en un pleno verano, calor y lluvias, vacaciones y recreación, playas y otras cuantas más... XXIV Foro de Sao Paulo. La Habana, Cuba

Dr. Alex Soza Orellana/ Chileno residente en Cuba

Cuba en un pleno verano, calor y lluvias, vacaciones y recreación, playas y otras cuantas más formas de pasar y huir del caluroso clima en estos dos meses, julio y agosto, ha sido anfitrión del XXIV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, de una considerable cantidad de delegados, más de 600 participantes, representantes y dirigentes de partidos y organizaciones políticas de izquierda de América Latina y el Caribe además de movimientos sociales y también algunos de otros continentes. Encuentro que nació en 1990 y en el que jugaron papel protagónico Fidel Castro y Lula da Silva y en momentos trascendentales en la historia de los habitantes de nuestro planeta cuando el mundo bipolar, se derrumbaba, desaparecía la URSS y los países del Este, del llamado campo socialista, con la consiguiente arremetida neoliberal.

Para algunos parecía el fin de la historia, y pronto caería también Cuba “satélite” de ese medio mundo que se caía. Pero nada de eso pasó, la historia siguió su inexorable curso y en nuestro continente los empeños progresistas, los luchadores por un mundo mejor, justicia social y cambios ganaron importantes batallas y asumieron gobiernos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Brasil que juntos a otros gobiernos afines, con ideas justas avanzaron en el orden de la integración social y económica, con la solidaridad necesaria para combatir la pobreza y sus consecuencias sociales. Así surgió el ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Petrocaribe, la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, CELAC, la Unasur, y otras iniciativas más como el importante compromiso de declarar nuestra región como una Zona de Paz.

Lamentablemente hoy hay cambios a favor de la derecha, de las oligarquías empresariales y neoliberales, apoyados incondicionalmente por el gobierno de los EEUU del Norteamérica, que han ganado gobiernos mediante maniobras sucias, golpes blandos, golpes parlamentarios, judiciales y otras “vengativas” formas y arremeten contra Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros para afianzar su dominio en nuestra región.

Por ello se convocó a este encuentro y se planteó que “es el momento de unir ideas y esfuerzos para detener, cuanto antes, la actual ofensiva contrarrevolucionaria de la derecha internacional y regional contra todas las experiencias políticas que en estos años, de un modo u otro , se propusieron cambios a favor de una América Latina y un Caribe más soberano, integrados y justos”

Un elemento reiterado en todas las intervenciones de denuncia, de información de las situaciones en cada uno de los espacios de Nuestra América, ideas e iniciativas de jóvenes, de mujeres, de parlamentarios, de intelectuales, ha primado y es la unidad, elemento fundamental para alcanzar los objetivos y propósitos que se trazaran y plantearan en las conclusiones o resoluciones del evento.  Unidad de todas la fuerzas progresistas, de izquierda, revolucionarias para enfrentar tal desafío que plantea la convocatoria, unidad dentro de la diversidad de actores sociales pero en un escenario común, un escenario amenazado por la profundización de la pobreza, la desigualdad, el saqueo de nuestras riquezas, la violencia y la guerra. Esta unidad, inevitablemente involucra la unidad de las fuerzas, partidos, organizaciones de izquierda, unidad con los movimientos sociales en cada uno de nuestros países, la izquierda dividida es el propósito de nuestro enemigo, sin estas premisas será más difícil avanzar.

En el día de ayer, por la noche, los participantes fueron desplegados en varios lugares, barrios, de la Habana donde pudieron compartir con la población cubana, organizada en los Comités de Defensa de la Revolución, CDR, baluarte de la Revolución expresión de la unidad de un pueblo dispuesto a todo por defender sus logros, sus conquistas.

Así el pueblo de Cuba en un emotivo contexto de momentos importantes y excepcionales también, matizado por música, boleros y salsa, con la visita de extraordinarios exponentes como Gilberto Santa Rosa y Armando Manzanero que en el Malecón habanero regalaron con oficio sus canciones a este pueblo que aprecia grandemente este arte, con su enorme espíritu solidario, conoció y pudo intercambiar con los delegados a este importante encuentro.

Hoy, 17 de julio, se dedicó la jornada matutina al pensamiento de Fidel y el Foro de Sao Paulo, con la participación del presidente venezolano Nicolás Maduro, Evo Morales de Bolivia, Sánchez Ceren de El Salvador y Miguel Díaz-Canel de Cuba, entre otras personalidades. En emotivas intervenciones, sobre sus experiencias, sus conversaciones y experiencias con Fidel, análisis de la situación regional e internacional, la necesidad de la unidad para avanzar, la necesidad de luchar, luchar y luchar, de no tener miedo a los desafíos, ellos también nos tienen miedo, miedo a que se concrete esa unidad. Con los saludos y compromisos de hacer posible ese mundo mejor, con la solidaridad internacionalista para enfrentar las futuras batallas, la lucha por la liberación de Lula, la lucha independentista de Puerto Rico, del pueblo Sarahui y de Siria, a López Obrador, y de echar abajo el injusto bloqueo a Cuba, se reafirmó la presencia y vigencia del pensamiento de Fidel.

En nuestro país, la izquierda que no escapa a esta situación, que recientemente sufrió una derrota electoral y política y que participa en este encuentro debe sacar también sus propias conclusiones y definir la estrategia común para enfrentar el gobierno empresarial, depredador y manipulador de Sebastián Piñera que sin dudas se propone profundizar el sistema neoliberal, la exclusión social y mantener dividida las fuerzas opositoras. Además la izquierda debe perfilar un proyecto común para un Chile Nuevo, un Chile realmente democrático, con justicia social, sin desligarse de la realidad de nuestra región. Experiencias, buenas y malas, y lecciones hay también en nuestra historia para ello.