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Iván Vera-Pinto Soto/ Cientista Social, pedagogo, escritor y teatrista En este ejercicio de hacer memoria sobre el teatro iquiqueño, hoy nos referiremos a otra agrupación... El teatro Antifaz

Iván Vera-Pinto Soto/ Cientista Social, pedagogo, escritor y teatrista

En este ejercicio de hacer memoria sobre el teatro iquiqueño, hoy nos referiremos a otra agrupación destacada. Se trata de la Compañía Antifaz, fundada el 3 de marzo de 1993, por  Abraham Sanhueza López. Dentro de su repertorio propio podemos destacar las siguientes obras: “Kuyaskay”, “El sinchi del ojo en sombras”, “Sexcriminación”, “Mi nombre es Rosa”, “En tu nombre hijo de perra”, “Las chicas del concert”, “Coco’s Chanell”, entre otras. Algunos de los actores y técnicos de mayor trascendencia en este colectivo, son: Charisse Kong Arriarán, Mónica Núñez Parra, Karime Cisternas Nofal, José González, Yo-an Welsch Tu y otros.

En una conversación sostenida con Abraham Sanhueza, con motivo de la publicación de mi trabajo escritural “Historia Social del Teatro en Iquique y la Pampa: 1900-2015”, nos contó, de manera abreviada, la historia de su colectivo.

“Antifaz nace como producto de un macro proyecto de carácter social, financiado por el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS). Una instancia para promover una vida más saludable a través del teatro y rescatar a la juventud de aquella época (1993) del flageló de la droga y el alcohol. Luego en 1995, se independizan y se constituyen como una agrupación de teatro que desarrolla en sus primeros años el rescate de obras de teatro andino.

Los primeros años nos motivó de sobremanera rescatar tradiciones andinas a través de la poética dramatúrgica, mitos y leyendas de la zona norte, se trabaja desde la representación artística de los hechos más que desde la historia misma. Después vienen obras de mi creación. Se trabaja en obras de contingencia social, obras que tocan temas tabú en aquellos años 1997 – 2002, como la homosexualidad, la prostitución, la violencia contra el género, etc.”

Al consultarle qué autores, maestros y/o escuelas  han influenciado en sus procesos creativos, Sanhueza, comenta: “En nuestros primeros años nos vimos fuertemente influenciados por la dramaturgia de la autora local Iris Di Caro Castillo, quien se caracteriza por exponer temas del mundo andino a través de un lenguaje poético. Luego, al trabajar obras de Abraham Sanhueza López, se entra en un campo más contemporáneo que conserva por sobre todas las cosas, el teatro de carácter clásico.”

En relación a la identidad iquiqueña y cómo ella se plasma en el trabajo escénico de Antifaz, Sanhueza, explica: “lo cierto que la identidad iquiqueña es tan heterogénea, que de una u otra forma se plasma en cualquiera de los temas que esta organización trata en sus puestas en escena. Vivimos en una región cosmopolita, donde convergen distintas costumbres, tradicionales nacionales e internacionales, con nacionalidades diversas, cada una con sus propios problemas, con sus propias creencias y de todo ello uno va plasmando lo que más llama la atención y convierte la historia en un hecho social que resulte interesante para todos.

Por lo demás, Sanhueza nos confidencia que Antifaz en los últimos años no se proyecta en el trabajo de creación, “más bien estamos dedicados al tema de la producción y la gestión para desarrollo de proyectos sociales, como talleres en poblaciones, Centro Penitenciario y, por supuesto, el fortalecimiento del Festival Internacional de Teatro y Danza FINTDAZ que anualmente hacemos en Iquique desde hace ya más de diez años”.

Cuando le pedimos que haga un balance sobre la realidad del teatro local, de manera crítica y asertiva nos plantea:” Siendo sincero, creo que el teatro Iquiqueño, no está en su mejor momento, se aprecian producciones en general de baja calidad, producciones que más que cautivar a la gente la alejan, con propuestas rebuscadas, con estéticas que no son degustadas por un público masivo. Obviamente que hay excepciones a la regla, hay de vez en cuando propuestas que destacan, pero en general, el teatro iquiqueño ha perdido calidad, ha perdido fuerza, ha perdido su tiempo de oro”.

Y en la misma línea crítica, agrega: “Al teatro Iquiqueño actual, no le sobra nada, por el contrario le falta mucho. Falta que haya autoridades que se preocupen más de la infraestructura para que el teatro recupere su fuerza, para que logre cautivar nuevamente al público años atrás concurría en masa a ver las producciones locales, tener un teatro con condiciones suficientes y que dignifique al teatro Iquiqueño. Es aberrante, pero necesitamos recuperar al Teatro Municipal”

Con todo, al igual que otros teatristas locales, manifiesta sentirse feliz por su trabajo teatral. “ Yo diría que soy cien por ciento feliz, porque es el teatro que me acerca a la gente, es el teatro que la gente común quiere ver, es el teatro que se entiende, es el teatro que emociona desde la sinceridad, desde la poesía, desde los temas que muchos nos toca vivir desde adentro o desde afuera”.

Un punto de inflexión en la historia de su institución artística es, sin lugar a dudas, la instalación desde el año 2007 de un festival que ha alcanzado repercusión internacional por su programación y proyección social- artística: FINDAZT; producido y dirigido por Abraham Sanhueza, quien ha estado a cargo de las diez versiones realizadas por este encuentro de teatro y danza internacional.

FINDAZT – tal como lo señala su creador – es un evento de iniciativa privada, de autogestión, que logra su soporte económico a través de Fondos de Cultura Concursables y auspicios de empresas comerciales. Sus objetivos generales son: Propender a la realización anual de un evento de Teatro y Danza que sea un real aporte a la ciudad de Iquique, Turística y Culturalmente en el concierto Comunal, Regional, Nacional e Internacional. P

romover la interacción y el intercambio de experiencias entre los participantes, lograr una comprensión del momento histórico nacional y mundial en su complejidad e instrumenten los verdaderos valores de integración cultural y avanzar hacia la concreción de un círculo artístico de las regiones adyacentes y/o cercanas al Norte Chileno (Bolivia, Perú, Argentina) y de otras latitudes, otorgando conocimiento y herramientas de las nuevas metodologías existentes en el ámbito teatral y la danza, haciendo partícipes de ésta no sólo a los artistas asistentes al encuentro, sino que además, permitan a los artistas residentes en nuestra comuna tener acceso gratuito a estos talleres de capacitación, clínicas o conversatorios.

Su director reconoce que una de las empresas que le ha entregado un significativo respaldo ha sido la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi. Con ella se firmó un convenio (2013) para asegurar la continuidad del certamen durante cinco años más. Esa entidad privada entregó un monto que asciende a la suma de cincuenta mil dólares por período, pero que, sin embargo, el director revela no alcanza a cubrir los gastos que significa este emprendimiento artístico. Por ende, ha debido optar a otras fuentes de financiamientos estatales o internacionales. Contando con el apoyo de FONDART y el Fondo Internacional de Cultura Iberoamericano, lo que ha permitido solventar una producción que ha sido demasiado elevada para los estándares locales.

En todas las ediciones ha contado con un potencial importante de compañías nacionales y extranjeras que se han sumado a este circuito teatral, tanto de Latinoamérica, centro América y Europa. En los últimos festivales se ha privilegiado la intervención de países latinos, de acuerdo a las exigencias de los fondos internacionales que solicitan la presencia de por lo menos un cincuenta por ciento de equipos teatrales de la región.

Este festival incluye talleres formativos, de capacitación y charlas que permiten a los intervinientes adquirir nuevos conocimientos, intercambias ideas y propuestas artísticas, lo cual redunda en su desarrollo artístico de los grupos y de las compañías locales.

Los espacios que ha utilizado han sido diversos, en muchos casos han tenido que construir escenarios en el frontis del Teatro Municipal, en el ex Estadio Cavancha y en el gimnasio Esmeralda de la Universidad Arturo Prat. Todo ello ha significado un enorme trabajo para la organización para adecuar los ambientes con un buen escenario y con todos los requerimientos técnicos necesarios para ofrecer un espectáculo de buen nivel y digno para el público que asiste masivamente. Todo este esfuerzo se debe básicamente a que Iquique no cuenta con el Teatro Municipal u otro escenario adecuado para este tipo de actividad artística.

Hasta hace un par de años atrás, Antifaz funcionaba en su Centro Teatral ubicado en la calle Riquelme con Barros Arana, ofreciendo talleres, cursos, seminarios  y presentaciones de obras, tanto del propio conjunto como de otros de la zona. Lamentablemente, por falta de financiamiento, el espacio se vio obligado a cerrar sus puertas. No obstante, tenemos la seguridad que esta agrupación con su tesonero líder continuará por mucho tiempo entregando un importante aporte al desarrollo cultural de nuestra Comuna.