Edición Cero

Un emotivo homenaje brindaron las integrantes del Coro de Presas Políticas de Pisagua, a una de sus históricas integrantes y la mayor en edad,... A los 95 años y con sus ideales intactos falleció Ignelia Rojas Lazo, ex prisionera política de Pisagua

Un emotivo homenaje brindaron las integrantes del Coro de Presas Políticas de Pisagua, a una de sus históricas integrantes y la mayor en edad, Ignelia Rojas Lazo, quien falleció a los 95 años rodeada del amor de su familia, y con sus ideales que se mantuvieron intactos con el paso de los años.

Ignelia Rojas Lazo, como ex presa política de Pisagua vivió duros momentos tras la dictadura, tan duros como compartir presidio político con su propia hija adolescente. Sin embargo, en su larga trayectoria,  nunca expresó odio ni rencor, logrando una vida plena, llena de ideales y energía.

Integró el coro de ex detenidas de Pisagua, compartiendo un espacio muy rico con sus compañeras, que como ella, padecieron de la prisión política. Estas valiosas mujeres le rindieron un emotivo homenaje con una guardia de honor y cantos de esperanza. Especialmente emotivo fue cuando entonaron el tema “Los Caminos de la Vida”, del cantautor Argentino Vicentelo, cuya letra adaptaron en torno a las vivencias, cuando estaba en cautiverio, en Pisagua

Así, Ignelia Rojas Lazo, fue despedida con cariño, reconocimiento a su ejemplar vida y con la certeza, a partir de su vivencia, que se puede vivir sin odio; que pese a todo, se puede seguir soñando y luchando por un mundo mejor y una sociedad más justa.

Su familia recibió numerosas visitas que concurrieron a entregar su pésame, destacando la presencia del ex alcalde Jorge Soria Quiroga –acompañado de su esposa María Inés-, con quién compartió la misma lucha desde los años 70. También concurrió a despedirla el diputado Hugo Gutiérrez, el Consejero Regional Lautaro Lobos, los representantes de la Agrupación de Detenidos y Desaparecidos Políticos de Pisagua, Afepi, y de otras instancias de derechos humanos.

Su hija, Patricia Fuente, valoró el reconocimiento a su madre y destacó su vida de compromiso, pero que la familia está tranquila, porque su madre partió tranquila. Sin embargo,  no pudo evitar emocionarse previamente, cuando escuchó el canto de las que también fueron sus compañeras en el Campo de Prisioneros de Pisagua.

A Ignelia le sobreviven sus tres hijos Patricia, Manuel y Eugenia, sus nietos y bisnietos y sus hermanos Julia, Sara y Juan. Sus hermanos Ernestina y Angel ya fallecieron.

Sus restos descansan en el cementerio Parque del Sendero.