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Omar Williams López/  Sociólogo Don Juan, es un hombre como muchos hombres de nuestros barrios populares, él es un vendedor ambulante, en verano recorre las... Las palabras de don Juan

Omar WilliamsOmar Williams López/  Sociólogo

Don Juan, es un hombre como muchos hombres de nuestros barrios populares, él es un vendedor ambulante, en verano recorre las playas vendiendo helados y en invierno lo veremos parado a la salida de los colegios, ofreciendo algún dulce, que en la noche anterior, junto a su mujer elaboraron.

Él y su mujer, Rosa, resistieron a la dictadura. Muchas veces fue detenido y toda su mercadería decomisada,  eran tiempos muy duros. Pese a ello, junto a su mujer y otras familias, se propusieron crear ollas comunes, para que el pan de cada día no fuera una tarea tetánica, sino una tarea compartida. Hace algunos años me encontré con Don Juan y la Sra. Rosa, hablamos de política y él me dijo: Se olvidaron de nosotros.

Todos ellos resistieron a la dictadura en la vida cotidiana, en el día a día para poder comer, eran los años oscuros, los años con un 30 % de cesantes, sin contar el Plan de Empleo Mínimo y el Programa de Ocupación para Jefes de Hogar.

Todos ellos resistieron con la esperanza de un futuro mejor para sus nietos.

Todos ellos jugaron un rol importante en el plebiscito del 88, algunos fueron apoderados, otros se hicieron cargo de las ollas comunes, otros y otras llevaron almuerzo a los que defenderían los votos esa tarde. Pero Don Juan me lo dijo: Se olvidaron de nosotros.

Ninguno de ellos se enteró de la petición del entonces Ministro de la Presidencia formulada a las agencias de cooperación con Chile: los aportes de los organismos internacionales que llegaban a las ONG, deberían llegar ahora al Gobierno. Las primeras afectadas fueron aquellas ONG que trabajaban con las organizaciones de base y que poseían redes nacionales.

LAS ENSEÑANZAS DE DANILO

Para la mayoría de los chilenos el nombre de Danilo Dolci, les resulta desconocido. Sin embargo, al iniciarse la transición, visito nuestro país y dicto seminarios sobre acción no violenta.

Danilo Dolci, enfrento a la mafia de su tierra, Sicilia, con métodos no violentos: denuncias, ayunos públicos, escritos, ensayos, poesías, etc. En sus enseñanzas, señalaba: “la relación mafiosa consiste esencialmente en una red de favores y complicidades”. En segundo lugar, para que existan relaciones mafiosas, se necesitan dos personas: “el que quiere corromper y el que está dispuesto a corromperse” y de esta relación surge la complicidad.

Nuestro imaginario acotado entiende como mafia lo que el cine nos ha graficado como la familia Corleone, a través de la zaga El Padrino, pero las relaciones mafiosas no son exclusivas de los Corleone o de los Tattaglia. Las relaciones mafiosas, como las definió Danilo Dolci, invaden  muchas esferas de la vida social.

La corrupción no es otra cosa que la perversión de las instituciones, las cuales son vaciadas de su contenido original, conservan las estructuras externas, pero en su interior operan relaciones mafiosas.

Las relaciones mafiosas siempre tienen un jefe superior, un hombre o una mujer, con poder. Poder que consiste en hacer su voluntad a cualquier precio sobre la base de la amenaza y de la promesa de prebendas. El poder del jefe radica en una amplia red de contacto, de tal forma que basta una llamada o un was up, para pedir o negar un favor, para acordar o rechazar un negocio, para estigmatizar al que no se doblega y ensalzar al corrupto.

Las relaciones mafiosas son jerárquicas, el jefe tiene varios lugares tenientes, cada uno de ellos preocupados de alguna esfera de interés y cada uno de ellos a su vez tiene un contingente; todos sin excepción, ejecutan la voluntad del Jefe, para estos eslabones inferiores lo que prima es la obediencia sin preguntar, es la ejecución sin interrogar la razón de dicha acción, es la total ausencia de deliberación.

Así sucedió en Italia en los años 80, el congreso italiano entendió que su rol no era legislar y ser garante de los derechos de las personas, sino que era la oportunidad para poner al estado a los pies de las grandes transnacionales, recibiendo con ello estipendios, granjerías y muchos de ellos terminaron siendo personas acaudaladas. De esta vorágine de corrupción, ni el vaticano estuvo exento. El Banco del Vaticano, fue el ente que posibilito las operaciones de fraude, lavado de dinero, etc. La Curia y el papado no pueden decir que no sabían, todos los intentos de la justicia por detener al obispo Paul Marcinkus, contaron con una cerrada defensa o con una defensa corporativa y cuando las defensas son corporativas, todos han gozado de los beneficios de la complicidad.

NOSOTROS

En nuestro país, los esfuerzos por anestesiar nuestra memoria y enajenarlos en nuestra vida cotidiana, tiene como protagonistas eximios a  las dos grandes cadenas de prensa escrita, como también  a las grandes cadenas  de radios y de  Televisión.  De hecho, existen acontecimientos que nunca aparecerán en pantalla o que la prensa escrita lo comunicara en el fondo de la página, la cual rara vez es leída por la mayoría.

¿Alguien se acuerda de los pinocheques? ¿Alguien recuerda los pro-hombres involucrados en el MOP-GATE? ¿Quién recuerda que en el caso INVERLINK? En este caso,  la secretaria era la culpable y no el Presidente del Banco Central. ¿Los electores recordarán cuantas acciones de fiscalización han impulsados los diputados de sus distritos? ¿Quién recuerda los cobros ilegales de la POLAR que afecto a miles de chilenos? ¿Alguien recuerda los nombres de los responsables de la colusión de las farmacias? ¿Recuerdan el favor del Gobierno de Piñera para hacer viable la tienda Johnson y luego venderla a Horst Paulman? ¿Quiénes fueron los funcionarios que posibilitaron estas operaciones?

En regiones las actos de corrupción no ocupan más de tres días  en primer plano, un robo, un volcamiento o cualquier hecho de sangre se esforzara por adormecer nuestra memoria, pero cada región tiene su caso: en Arica, el ex alcalde Waldo Sakan y otros concejales han sido condenados por fraude al fisco; en el Gobierno Regional de Valparaíso, nuevas denuncias de corrupción por mal uso de los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Los fondos denominados 2%, en muchas regiones son entregados al arbitrio de los Consejeros Regionales, independiente de las bases de los concursos y de las evaluaciones técnicas.

Los actos de corrupción que hemos conocido en los últimos meses, no son actos recientes, son actos cuyos padres están en los hechos anteriormente señalados.

La explicación para ello es muy simple, a los otros no les pasó nada o el costo que pagaron  fue muy bajo para la ganancia obtenida y esta se obtuvo por el silencio cómplice, por la obsecuencia mostrada al Jefe y esa obsecuencia, el jefe la valoriza y la premia porque se trata de alguien en quien se puede confiar.

Cada hecho de corrupción que no es sancionado, provocara en el sujeto que lo realiza, un acto más corrupto que el anterior.

La corrupción afecta nuestra vida cotidiana, afecta el que-hacer de miles de hombres y mujeres, porque los honestos que ven estos actos, que ven como algunos se enriquecen de la noche a la mañana, terminan preguntándose por de las oportunidades que el estado le brinda, por el sentido de su propia existencia. Tal vez por eso hoy, en nuestro país, las enfermedades mentales van en aumento. ¿Qué tienen que ver las noticias que los chilenos y chilenas escuchan, leen o ven, con su vida cotidiana? Pareciera que sus problemas son solo de ellos y no son vividos por un conjunto social y esta dicotomía, entre lo que se les informa y su vida cotidiana, se aloja en el alma.

Durante años, las encuestas vienen mostrando la poca credibilidad y adhesión de la ciudadanía hacia las coaliciones políticas y del congreso. Son los más mal evaluados. Esta falta de empatía entre la ciudadanía y la elite política, se manifestó en la última elección con una alta abstención.

Esta alta abstención  provocó una serie de debates en los diversos medios de prensa y en estas tertulias surgieron ideas como volver al voto obligatorio, tal vez un bono para el que acuda a sufragar, aumentar el estipendio para quienes sean apoderados. En ninguna reunión, en ningún programa, en ninguna tertulia se hicieron la pregunta de fondo: ¿Por qué perdieron la confianza de la ciudadanía?

Esta alta abstención  no fue suficiente para enmendar el rumbo, optaron por el camino equivocado, por aquella ruta que no restablece las confianzas: inventaron nuevas leyes, como el cambio al sistema binominal y cuyo resultado electoral  tendrá pocas diferencias con el vigente.

Hoy la respuesta está frente a sus ojos y no la quieren ver: la confianza se perdió porque los responsables de la acción pública se olvidaron de lo público, de lo colectivo, de lo que atañe a las personas día a día, de legislar en beneficio de las mayorías.

Todo lo contrario, hoy los hechos demuestran que gobernaron para las minorías, para aquellos que financiaron sus campañas en forma ilegal. Hoy el congreso no es posible verlo por bancada de partidos, hay que observarlo por las bancadas de las empresas que tienen representación.

La lucha de Caldera por tener un aire limpio, o la defensa de los habitantes de Punta Choro contra la instalación de una  central termo eléctrica, era y es una verdadera lucha entre David y Goliat.

En todas estas situaciones y en muchas otras, ¿Cuál fue el rol de los organismos públicos mandatados para preservar el medio ambiente? ¿Cuántos llamados telefónicos desde Santiago se producen cuando las COREMAS regionales deben de votar una aprobación de evaluación medio ambiental? ¿Alguien cree que estas situaciones la ciudadanía no las percibe?

Desde que se fue el dictador se ha instalado una falacia: Si no damos facilidades a los privados, no se generara empleo.

Con la construcción de “Hidroaysen” la voz oficial señalaba que Chile necesitaba más energía y que todos teníamos que hacer un esfuerzo para entender dicho proyecto y la necesidad de su construcción. Pero de haberse construido dicha central, ¿Quiénes ganaban?  Obviamente no era el Estado, tampoco los ciudadanos, el gran ganador era grupo económico, de nuestro país, que deseaba aumentar su control sobre la energía.

¿CÓMO PARAR LA CORRUPCIÓN?

La corrupción hay que pararla con más democracia o con una profundización de la democracia, y este camino de llama Asamblea Constituyente. No podemos confiar la elaboración de un nueva Constitución, al  corrupto parlamento que tenemos, ya sabemos de qué son capaces.

Pero ¿Cómo profundizar la democracia?

En primer lugar es necesario que cada ciudadano y ciudadana, recupere su propio poder, se haga dueño de su destino. Nuestro futuro depende única y exclusivamente de nuestras decisiones, de nuestra voluntad. Es el poder de uno mismo.

Todos los parlamentarios y todas las autoridades electas lo son, porque nosotros, a través del voto, les hemos transferido nuestro poder a ellos. Las autoridades  son nuestros mandatados y ningún parlamentario o consejero regional o un concejal nos pueden mandar, menoscabar en nuestra dignidad y menos imponer un orden autoritario o  nos pueden imponer su voluntad.

La usurpación de la soberanía por parte de los parlamentarios, descansa única y solamente en que cada uno de nosotros hemos abandonado el poder que habita en nosotros. Debemos organizarnos para recuperar nuestra soberanía.

Hoy la existencia de las redes sociales nos permiten  ejercer nuestro poder de presión a los concejales, consejeros regionales y parlamentarios, para que piensen en el bien común y repudiar las votaciones que van contra los intereses de la mayoría.