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Gonzalo Prieto Navarrete/ Gobernador provincia de Iquique No es posible avanzar si tener una guía, un plan que es capaz de hacerse cargo del... Un plan para la provincia de Iquique (y Alto Hospicio)

gobernador Gonzalo Prieto

Gonzalo Prieto Navarrete/ Gobernador provincia de Iquique

No es posible avanzar si tener una guía, un plan que es capaz de hacerse cargo del presente y del futuro, que entrega gobernabilidad, certidumbre y sueños alcanzables a una comunidad que quiere ser partícipe de su propio destino, de su desarrollo. Una ciudadanía activa que exige mejores condiciones de vida, pero que debe superar el primer estadio de la movilización, a la organización y participación política. Esta última es la forma de construir mejor democracia, mejor desarrollo y un mejor territorio.

En el marco del plan piloto de modernización llevado a cabo por la División de Gobierno Interior, del Ministerio del Interior, es que se nos ha encargado como gobernación liderar la creación de un plan provincial de desarrollo. Este plan viene a abrir un espacio a la comunidad, a la política y al mundo empresarial de conversar y acordar caminos conjuntos para un territorio más sustentable, más humano para las personas y con un futuro donde todas y todos se sientan parte de la construcción colectiva del mismo.

El gobierno de la Presidenta Bachelet está convencido en que su objetivo más importante es reducir la desigualdad y, por lo tanto, debemos ser capaces de avanzar en descentralización, a mayor descentralización mayor igualdad de oportunidades para las personas, mejor desarrollo local y más poder para que las personas tomen decisiones sobre su propio destino.

Un plan de desarrollo no sólo debe contemplar ideas, sino acciones, plazos y responsables, debe ser capaz en un proceso de participación verdaderamente democrático y colectivo proponer el destino de la provincia y ser el faro que ilumina el camino a seguir. No es posible excluir a nadie del proceso, debe ser incluyente y convocante, de lo contrario no será más que una propuesta en el viento, y lo que más necesita el territorio hoy es legitimidad política y social para avanzar.

Son muchos los desafíos, pero si queremos más y mejor descentralización, ésta comienza por empoderarnos y hacernos cargo de que hay que trabajar muy duro para que se cumpla. El camino es largo, lleno de obstáculos, pero la tarea debe llenarnos de motivación y convicción, para que el resultado sea el diseño de una estrategia que emerge como proceso participativo, democrático y legítimo de tener un territorio más sustentable: social, económico y ambiental.

Esperamos que el llamado tenga eco en la sociedad civil, en los empresarios, en la política, en el mundo académico, en los gremios, sindicatos y la ciudadanía en general. Tenemos la responsabilidad de pensar y actuar para un territorio más humano y amable para todos y todas.