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Así de enfático fue con su declaración, el conocido ciudadano iquiqueño, Angel Gabriel Prieto Henríquez, de 62 años, pero un veinteañero idealista, al momento... Sobreviviente del campo de prisioneros: Después de Pisagua, imposible rehacer la vida

angel prietoAsí de enfático fue con su declaración, el conocido ciudadano iquiqueño, Angel Gabriel Prieto Henríquez, de 62 años, pero un veinteañero idealista, al momento de su detención en el campo de prisioneros de Pisagua. Era el año 1973.

En medio de un grupo de 36 prisioneros, que se autodenominan como “los colonos”, Prieto llegó a Pisagua el 14 de septiembre de 1973. Le correspondió compartir celda con Nolberto Cañas, de 48 años, militante del Partido Socialista, quien, hasta el momento de su detención, ejercía funciones como Interventor del Complejo Pesquero Norte.

 Cañas fue ejecutado el 29 de septiembre de 1973, luego se ser sacado como “voluntario” desde su celda.  Ese es un episodio que marcó la vida de Angel Prieto, porque sin proponérselo, fue testigo de lo que es hoy una verdad sabida y establecida: la falsa ley de fuga que costó la vida de 6 detenidos.

“Esto ocurrió cuando llevábamos poco tiempo en Pisagua. Lo de Cañitas ocurrió el 29 octubre. Ese día, llega el teniente y pide 7 voluntarios para hacer unos pilones, afuera. Yo estaba en el segundo piso y junto a mí Nolberto Cañas, estaba muy enfermo, con problemas en la columna, al parecer era un lumbago.  Entonces yo me ofrezco de voluntario. “No, tú no eres, es él, dijo, apuntando a Nolberto Cañas. Yo le digo que estaba muy enfermo, que no puede caminar. Tú no eres, me dijo. Entonces, sacaron a Nolberto Cañas y de ahí nunca más lo vimos”.

Este es sólo un episodio, de los tantos que vivió Angel, que le afectaron a sus otros compañeros y a él mismo.  Con los ojos nublados y la voz temblorosa señala: “Es imposible rehacer la vida… nunca lo he logrado, por eso después de Pisagua ya no somos los mismos. Y ahora, en estos días los recuerdos vienen mucho más fuerte y el dolor vuelve. Incluso, no puedo ni ir a trabajar”.

Angel Prieto es un sobreviviente de Pisagua.

Escrito por: Anyelina Rojas Valdés