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Guillermo Jorquera Morales, ex  Director del TIUN – TENOR Jaime Carvajal Gallardo, era un amigo del Teatro, vinculado al teatro iquiqueño a través de su hija,... El Estreno del Abuelo Chino

Guillermo Jorquera Morales, ex  Director del TIUN – TENOR

Jaime Carvajal Gallardo, era un amigo del Teatro, vinculado al teatro iquiqueño a través de su hija, Patricia Carvajal Vargas y de su yerno Litto Zúñiga Martínez, actriz y actor del TENOR por muchísimos años, le conocimos, entonces, en los inicios del gobierno militar.

Este vínculo se extendió también a toda su prole, gran familia, que siempre estuvo presente en el quehacer teatral de este grupo, no sólo como público en los días de estrenos, sino también como apoyo constante en la producción de trabajos, una especie de mecenas de espíritus. Su casa siempre estuvo abierta para celebrar estrenos, para reunirse después de largos ensayos, a mitigar cansancio y a comentar aconteceres de aquellos aciagos días, siempre había una copa de vino, una sopa de cochezuela, un poema en la vozarrona del Litto, una guitarra para cantar (siempre había un cantor entre los amigos) y voluntad para repartir amistad.

Jaime siempre tuvo sus dos manos abiertas para dar lo poco o lo mucho que en ese momento la suerte le ofrecía, siempre estaba presente para despedirnos en las giras que se hacían, y no era raro que al darnos la mano para desearnos suerte en los viajes, esa mano nos dejara enredados en las nuestras, un regalo, un billete; algo que significaba el precio de un pasaje, una comida extra o para enfrentar una emergencia.

Tenía una identidad con el pueblo chino, que no sólo provenía de su rostro, siempre sonriente y de ojos achinados, sino también de su forma de ser y de sus costumbres, “trabajaba como chino”, cocinaba comida china, de recetas que lograba “robarle” in situ, a su compadre Chiman, comidas que disfrutábamos en familia.

Pronto sus hijas e hijo le fueron regalando nietos y fue envejeciendo como el “abuelo chino”, tema con el que su hija Patricia, lo convirtiera en un “famoso desconocido” al describirlo en el Concurso “Iquique en cien palabras”, que le permitió obtener el primer lugar, ganando un millón de pesos, otro de enhorabuenas y algunas “voces alzadas” para reclamar por la falta de iquiqueñismo del cuento (desconocer que la identidad china está en el ADN de Iquique, es no conocer Iquique, y evidentemente es no haber conocido a Jimmy Carvajal), pero lo ganado por Patricia quedó en su corazón orgulloso, “hinchado como una casa”, no por ella, sino por su padre.

Últimamente Jimmy estaba muy enfermo, salía muy poco y esta amistad, esta convivencia, fue cesando poco a poco, a pesar de que siempre buscábamos alguna ocasión para brindar, esas ocasiones eran generalmente los estrenos teatrales, a los que con mucho esfuerzo asistía, pero siempre estaba.

La última vez que hablé con él fue hace muy poco tiempo, creo que el 4 de Mayo, en el estreno de una obra regional, donde por supuesto, actuaba su hija, al despedirnos él me dijo “hasta el próximo estreno, compadre”.

Este “hasta el próximo estreno”, en verdad es una manera muy grata de despedirse en el caso del teatro, porque siempre se vive soñando en el próximo estreno, por eso me quedé con ese mensaje de fe y esperanzas.

Sin embargo en el próximo estreno (10 de mayo), en el que también actuaba su hija, no llegó, Cecilia su esposa y cómplice de este mecenismo de amistad, me contó que Jimmy a última hora había preferido quedarse en casa.

Lo que no imaginé en ese momento, es que él estaba preparando su propio estreno y seguramente se quedó en casa para repasar el Ensayo General.

Su propio estreno lo realizó el día siguiente, 11 de Mayo (Día del Teatro Chileno), día en que Jimmy dejó de respirar, subiendo a un misterioso escenario para recorrer senderos que todos deben caminar cuando se encuentran con la muerte.

El 13 de Mayo fueron los funerales de Jaime Carvajal, lo acompañaron su esposa, hijas, hijo, familiares, hermanos, amigos y un jardín de nietos que lloraron por el “Abuelo Chino”.